Puesta en marcha de los necesarios estímulos económicos y fiscales para el sector turístico, como los siguientes:

  • Bajada de los tipos de IGIC del turismo a un único tipo, el más bajo posible, para incentivar de nuevo el consumo y unificarnos con otros países europeos.
  • Rebaja o exoneración de impuestos: Sociedades, impuestos municipales (IAE, basuras, IBI…) para minimizar el impacto negativo de la crisis en el sector, y obtener liquidez para continuar con la actividad.
  • Creación de un espacio económico, fiscal y laboralmente atractivo para la inversión.
  • Respecto al ámbito laboral, que se flexibilice y facilite la contratación, además de bajadas en las cuotas de cotización de contrataciones.
  • Ampliación del plazo de carencia en los préstamos ICOs
  • Moratoria para los préstamos bancarios.